Los cactus te protegen

¿Conocías las propiedades antivirales, antimicóticas y antibióticas de los cactus?

Pues son increíbles. Sabemos que el nopal ayuda a regular el azúcar en el cuerpo y que la sábila es casi milagrosa para ayudar a cicatrizar. También que el nopal ayuda a quemar grasa y que la sábila es humectante y alivia las quemaduras.

Ahora conoce las propiedades del órgano, útil para las úlceras y las dolencias de la artritis, también posee propiedades bacteriostáticas, antifúngicas, y antivirales.

En sinergia con otras cactáceas y con la alcachofa ayuda a desintoxicar el hígado.

La Dra. del Río desarrolló un producto que contiene todos estos ingredientes y lleva el nombre de biodulán.

Su sabor no es agradable, pero mezclado con cualquier jugo es fácilmente tolerable.

¡A tu salud!

combate la depresión

Si te sientes con algo de depresión por los días lluviosos o por razones más profundas, trata los siguientes remedios: hacer ejercicio
meditar 
estar en contacto con la naturaleza
tomar la hierba de San Juan (hipericum, que es una de las hierbas más estudiadas y recomendadas en Europa para tratar la depresión leve a moderada)
tomar L. teanina, que se encuentra en el te verde que baja el nivel de estrés
tomar los ácidos grasos omega 3 y 6 que alimentan al cerebro
tomar triptófano que es un aminoácido precursor de la serotonina (neurotransmisor que ayuda a sentirnos bien)
platicar con los amigos y seres queridos
adoptar una mascota
tomar flores de bach
comer chocolate amargo, siempre cae bien
ánimo, eres un ser especial, no lo olvides

Para nuestros amigos Veganos

El Restaurante vegetariano Yug, te quiere dar gusto y ha reformulado algunos platillos para los clientes veganos.

Los siguientes platillos que antes se hacían con huevo ahora son 100% veganos:

Hamburguesa de soya (pídela sin queso)
Milanesa de Soya
Latkes de papa (los puedes pedir sin la crema)

Además las nuevas recetas quedaron más sabrosas. Ven y compruébalo, te esperamos en Varsovia 3, col. Juárez casi equina paseo de la Reforma.

Videos de Imanoterapia y Vegetarianismo

Queremos compartir contigo estos videos, en los videos de vegetarianismo se entrevista a Gail, fundadora del primer restaurante vegetariano Yug en México.

Imanoterapia: http://www.youtube.com/watch?v=JD1IWD_aCCY

Vegetarianismo: http://www.youtube.com/watch?v=CkzLH47RIXk

Vegetarianismo: http://www.youtube.com/watch?v=Du2k26-eGAU

Probióticos, ¿qué son?

Los probióticos son los alimentos que contienen bacterias amigables que protegen el tracto intestinal (que por cierto, muchos desconocen, es donde se digieren los nutrientes).  Es por esto que cada vez más nos bombardean con publicidad de productos ricos en probióticos como los yogures y es verdad, tanto los yogures como otros alimentos contienen estos deseados inquilinos. Pero, ¿cuánto yogur podemos comer? por eso les damos una lista de otros increíbles alimentos que los contienen.

Agárrense los que aman el chocolate porque está lleno de ellos (amargo y con poca azúcar, de los que dicen contener 70% de cocoa).

Queso cottage y miso (este es un fermento de soya ideal para sazonar sopas y que además ayuda a los síntomas de la menopausia).

El fermento de col y betabel ideal para aderezar ensaladas. Este último lo vendemos en Yug con el nombre de Lacticol.

Bueno, para terminar, un intestino saludable da un sistema inmunológico fuerte.

 

Agricultura Orgánica

Actualmente, gran parte de la producción de alimentos a nivel mundial tiene su origen en lo que se llamó la Revolución Verde, la cual se produjo al finalizar la segunda guerra mundial con la promesa de aumentar la producción agrícola y erradicar el hambre y la desnutrición en el mundo. Esta forma de producción se basa en la utilización de variedades mejoradas de semillas, en especial maíz y trigo, y en el cultivo de una sola especie en grandes extensiones de terreno durante todo el año, técnica llamada monocultivo. Asimismo, se caracteriza por la aplicación de grandes cantidades de agua, fertilizantes, plaguicidas y herbicidas de origen sintético y en el caso de la ganadería la utilización de hormonas y antibióticos. No obstante, la esperanza de acabar con el hambre y la desnutrición sigue siendo un sueño incumplido tras décadas de dominio de esta forma de producción a nivel mundial. Además, estas técnicas de producción han tenido efectos indeseados sobre el medio ambiente y los seres vivos: la aplicación de fertilizantes contribuye a la contaminación del agua y los suelos y es un factor importante si hablamos del calentamiento global. Asimismo, algunos de los productos utilizados para el control de las plagas matan también a otras especies inocuas para los cultivos y acaban penetrando en las frutas y verduras, convirtiéndose en una amenaza para la salud de todos nosotros. La utilización masiva de fertilizantes tiene como consecuencia, paradójicamente, el gradual empobreci- La alimentación orgánica 5 miento de los suelos, los cuales no tienen posibilidad de regenerarse. Se ha observado en los últimos cincuenta años una reducción en la cantidad de calcio, hierro y cobre en vegetales y frutas. Algunos estudios muestran que las carnes perdieron 41 % de calcio y 54 % de hierro, mientras que manzanas y naranjas cultivadas de manera convencional tienen 67 % menos hierro que hace medio siglo. Nuestros alimentos ya no nutren como antes y están contaminados. Una manera de hacer frente a esta crisis alimentaria y ambiental es mediante los métodos de producción orgánica. La agricultura orgánica es un sistema de cultivo que se basa en la utilización óptima de los recursos naturales, sin utilizar productos sintéticos como fertilizantes, plaguicidas u hormonas y no utiliza aditivos artificiales, como colorantes, saborizantes y conservadores. De esta manera se logra una dieta saludable y libre de sustancias nocivas, a la vez que se conserva la fertilidad de la tierra y se respeta el medio ambiente, de manera sostenible y equilibrada. Uno de los principales objetivos de la agricultura orgánica es incrementar la salud de los agrosistemas por medio del equilibrio con el entorno natural, permitiendo así conservar y en algunos casos aumentar la biodiversidad. Este propósito se une a la filosofía de gran parte del movimiento orgánico de mejorar las condiciones de vida de los productores organicistas, lográndose así una sustentabilidad a nivel ecológico, social y económico. La agricultura orgánica se basa en métodos preventivos. Al contrario de la agricultura convencional, que busca nutrir a la planta, en la agricultura orgánica se pretende mejorar la fertilidad del suelo a través de la aplicación de abonos naturales como podrían ser la composta o los abonos verdes, favoreciendo el desarrollo de microorganismos. Un suelo más fértil permite a la planta absorber todos los minerales necesarios para su crecimiento, volviéndose por tanto más resistente y nutritiva. Otro de los pilares de la agricultura orgánica es el policultivo y la asociación de cultivos, que consiste en cultivar en el mismo terreno especies diferentes. Al diversificar las especies plantadas se dificulta la aparición de plagas y se pueden lograr sinergias entre las plantas que favorecen su crecimiento, en la captación de nutrientes, el control de plagas o la polinización. Esta es una técnica que se ha utilizado durante milenios a lo largo del mundo, siendo la milpa un claro ejemplo de ello: el maíz le provee al frijol la estructura que necesita para trepar, mientras que éste 6 fija en el suelo nitrógeno que beneficia al maíz. Al mismo tiempo, la calabaza, con sus grandes hojas y su crecimiento extendido, evita que se propaguen otras plantas y provee de un arrope que protege al suelo del calor y lluvias extremas. Una de las características del sistema de producción agrícola dominante es la selección de cultivos según criterios comerciales, por lo que se favorecen y desarrollan variedades uniformes en tamaño y con larga vida en anaquel, con un mejor rendimiento económico. Esto ha contribuido a la desaparición de gran cantidad de variedades. En el siglo XIX existían 7100 variedades de manzana en Estados Unidos, hoy sólo hay 300. Igualmente, China contaba a mediados del siglo pasado con 8000 tipos de arroz y en sólo dos décadas se perdieron todos menos 50. Esta reducción drástica de variedades implica no sólo un empobrecimiento del material genético y de la biodiversidad, sino también una mayor vulnerabilidad frente a posibles plagas o eventos climáticos extremos en el futuro. La agricultura orgánica, al trabajar con especies adaptadas a las características específicas de cada región, ha ayudado también a conservar y rescatar variedades de cultivo locales sin un potencial comercial a nivel global. No se trata sólo de conservar sabores, sino de mecanismos de defensa generados tras miles de años de selección natural y tomar en cuenta que nuestros alimentos son una creación cultural lograda tras milenios de cooperación entre el hombre y la naturaleza. La agricultura orgánica no es sólo un conjunto de técnicas, sino que se basa en una serie de principios, que pueden ser resumidos en componentes ecológicos, sociales y de equidad. Parte de la base de que nuestro planeta es un conjunto de sistemas complejos, interdependientes y en continua evolución. Todas las especies, procesos y elementos tienen un valor en sí mismos, más allá del que le puede otorgar el ser humano. Toma en cuenta los derechos de la gente, de los pueblos y comunidades a decidir sobre su vida, haciendo patente la relación entre libertad y responsabilidad: debemos llegar a un equilibrio entre las necesidades individuales y las comunes. Sólo de esta manera podemos compartir con equidad, respetando la diversidad de cada persona, cultura y entorno y plantar la semilla para un mundo más solidario, justo y responsable.